Mantener la frescura de la cerveza requiere una gestión cuidadosa de las condiciones de elaboración y almacenamiento. He aquí algunos consejos científicos para preservar el sabor y prolongar la vida útil de la cerveza.
1. Carbonatación
Los niveles más altos de CO₂ reducen la solubilidad del oxígeno en la cerveza, actuando como una barrera natural contra la oxidación. Si se ajusta la carbonatación durante las etapas finales de la fermentación y el envasado, se puede mejorar significativamente la estabilidad del sabor y prolongar la vida útil. Busque el equilibrio óptimo para mantener la sensación en boca y la frescura.
2. Lípidos
Los lípidos, especialmente el ácido linoleico de la malta, contribuyen a los sabores desagradables oxidativos. La selección cuidadosa de maltas bien modificadas y el control de las temperaturas de maceración pueden minimizar la extracción de lípidos. Las temperaturas de maceración más bajas reducen el potencial de oxidación de los lípidos, preservando el sabor y el aroma crujientes de la cerveza.
3. Metales
Trazas de metales como el hierro y el cobre catalizan las reacciones de oxidación, acelerando la degradación del sabor. El análisis periódico del contenido metálico del mosto y la cerveza, combinado con un mantenimiento adecuado del equipo de elaboración (como accesorios, tuberías y tanques), puede ayudar a mitigar este riesgo, preservando la calidad de la cerveza.
4. Enjuague
El oxígeno atrapado en tanques y tuberías puede degradar lentamente la cerveza durante los trasvases. El lavado de estas zonas con gases inertes como nitrógeno o CO₂ crea un entorno libre de oxígeno, salvaguardando la integridad del sabor de la cerveza. Un lavado constante antes de cada trasvase es esencial para evitar una sutil oxidación.
¿Listo para llevar la frescura de la cerveza al siguiente nivel?
Estos consejos sientan las bases de la frescura de la cerveza, pero para obtener resultados duraderos, se necesita algo más que lo básico. Ahí es donde soluciones como Brew Shield resultan esenciales, ya que ofrecen la protección adicional necesaria para mantener la frescura de la cerveza durante más tiempo.
5. Oxidación
La oxidación es una de las principales causas de los sabores desagradables en la cerveza, especialmente en los estilos con lúpulo. Brew Shield neutraliza los radicales libres dañinos y las especies reactivas del oxígeno (ROS), las moléculas responsables de la oxidación. Al unirse a estas moléculas, Brew Shield detiene el proceso de oxidación antes de que pueda dañar los compuestos del sabor, garantizando que la cerveza conserve su perfil fresco y crujiente durante más tiempo.
6. Simplifique
Brew Shield está diseñado para integrarse sin problemas en su proceso de elaboración de cerveza actual. Tanto si se añade durante el whirlpool como durante el envasado, funciona eficazmente sin interrumpir su flujo de trabajo. Esta perfecta integración permite a los cerveceros proteger la frescura de la cerveza en cada fase, sin ninguna complejidad añadida.
7. Sabor
Uno de los problemas de muchos conservantes es que pueden alterar el sabor y el aroma de la cerveza. Brew Shield no interfiere con los sabores cuidadosamente elaborados de su cerveza, simplemente los protege. Garantiza que los aromas del lúpulo, el dulzor de la malta y las características de la levadura permanezcan intactos, permitiendo que la cerveza envejezca de forma natural sin la degradación que conlleva la oxidación.
8. Longevidad
Brew Shield puede prolongar la vida útil de su cerveza hasta seis meses. Al evitar la oxidación, ralentiza el proceso de envejecimiento, manteniendo el sabor de su cerveza tan fresco como cuando se elaboró por primera vez. Esta prolongación de la vida útil permite alargar los plazos de distribución y ayuda a mantener la calidad a lo largo de toda la cadena de suministro, desde la fábrica de cerveza hasta el cliente.
La frescura de la cerveza depende de múltiples factores, como la oxidación, los niveles de CO2 y las condiciones de almacenamiento. Poner en práctica estos consejos e incorporar Brew Shield a su proceso de elaboración no solo protegerá su cerveza de los efectos perjudiciales de la oxidación, sino que también preservará su sabor y prolongará su vida útil, garantizando que su cerveza se mantenga fresca, desde el día de la elaboración hasta el momento de servirla.
